El ozono como desinfectante y desodorizante

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El ozono como desinfectante y desodorizante 2017-07-03T08:49:26+00:00

Características del ozono

El ozono es una variedad alotrópica del oxígeno, de fórmula O3. Su estado natural es gaseoso, de olor agradable y ligeramente azulado. Se encuentra de forma natural constituyendo una capa en la zona externa de la atmósfera.La capa de ozono se formó hace unos 2.000 millones de años, por reacción del oxígeno atmosférico con radiación UV de onda corta y por la acción de fuertes descargas eléctricas.

La capacidad oxidativa del ozono: el secreto de su poder desinfectante y desodorizante

El ozono es un fuerte oxidante, tanto en estado gaseoso como en soluciones acuosas. Este gran poder oxidante es debido a su inestabilidad a temperatura ambiente, en estas condiciones, el ozono tiende a descomponerse originando oxígeno molecular y atómico, lo  cual explica sus propiedades oxidantes mucho más elevadas que las del oxígeno.

Dicha potencia oxidativa, junto con su mínima toxicidad, convierten el ozono en un producto extremadamente útil como desinfectante y desodorante, con numerosas aplicaciones. Los materiales tratados por ozonización no adquieren ninguna nueva propiedad organoléptica (color, sabor, olor) tras el tratamiento, puesto que el posible ozono residual desaparece al cabo de poco tiempo.

Existen tres formas de actuación del ozono:

  1. Simple oxidación instantánea. En la que interviene un átomo de oxígeno.
  2. Reacción de ozonólisis y formación de ozonuros. Esta reacción tiene lugar entre los alquenos y el ozono con gran facilidad a bajas temperaturas, produciéndose una ruptura de enlace doble y obteniéndose un ozónido normal, el cual se aísla en rarísimas ocasiones. Los ozónidos pueden descomponerse (tratamiento reductor) para producir aldehídos y/o cetonas cuyo aislamiento e identificación es sencillo. En otras ocasiones, el ozónido se descompone mediante un tratamiento oxidante, con lo que cualquier posible aldehído resulta oxidado al correspondiente ácido, que puede ser aislado posteriormente. Este tipo de reacciones, a temperaturas altas (ambiente) son lentas.
  3. Apoyo a la oxidación. Apoyando el efecto oxidante del oxígeno que no ha intervenido  en la producción de ozono.

Se deduce de estas tres formas de actuación que el ozono , por ser un oxidante fuerte, actúa sobre compuestos reducidos, preferentemente orgánicos, con instauraciones y sobre funciones con tanta mayor facilidad cuanto menor sea el grado de oxidación de los mismos.

Características del tratamiento desinfectante con ozono

  1. Mejora las características organolépticas del agua.
  2. Color, olor y sabor no deseables, atenuados o eliminados.
  3. Destrucción total y rápida (3.000 veces más rápido que el cloro) de bacterias, virus y esporas, con cortos tiempos de contacto.
  4. Destrucción de las sales de hierro y magnesio en forma de hidratos, resultando productos fácilmente eliminables por decantación o filtración.
  5. Clarifica el agua, dejándola particularmente limpia.
  6. Su acción desinfectante cubre una amplia gama tanto de temperaturas como de pHs
  7. No crea ningún tipo de enlace químico ni compuestos halogenados.
  8. Totalmente insípido.
  9. Es innecesaria la utilización de productos químicos como hipoclorito (estable) o clorito (tóxico), que sólo personal cualificado y con habilitación, puede manejar.
  10. Acción oxidante inmediata frente a las impurezas orgánicas, por tanto reduce la DBO y la DQO.
  11. Elimina los trihalometanos y sus precursores.
  12. Mejora la coagulación-floculación del agua.
  13. Destruye los sulfatos.
  14. Oxida fenoles, pesticidas, etc
  15. Destrucción de Pseudomonas aeruginosa ambientales

Como puede observarse, el ozono presenta grandes ventajas. Al tratarse de oxígeno activo no deja residuo alguno ni aporta sustancias extrañas a los elementos que han sido tratados. El uso del ozono como desinfectante o desodorizante cada día se extiende más, gracias a la comodidad de su empleo, a sus efectos espectaculares, a que su exceso se descompone y a la  facilidad del proceso de producción de ozono, ya que no precisa más que energía eléctrica.

Como resultado de todo lo explicado anteriormente, el tratamiento de aguas y de aire con ozono produce los siguientes efectos:

Esterilización: El ozono, al ser un potente microcida, actúa sobre bacterias, mohos y virus, eliminándolos.

Desodorización: Actúa sobre los hidrocarburos del humo y materias contaminantes en general.

Oxidación de materia orgánica en solución acuosa.